Biografia The Ramones
Biografia The Ramones
 

 

Main Menu
Yo
Fotos Pro Skaters
BmX
Editorial
Biografia Tony Hawk
Pequeña biografia de Rodney mullen
Tablas
Zapatillas
Ruedas/Trucks
Axs/Sk8
Fotografias Tony Hawk
Biografias Guns N' Roses
Biografia AC/DC
Biografia Dead kennedys
Biografia Lagwagon
Biografia Papa Roach
Biografias Anthrax
Biografias Rage against the machine
Biografias Millencolin
Biografias AFI
Biografias Alien ant farm
Biografia Run DMC
Biografia Nirvana
Biografia The Ramones
Entrevista a Martin Avendaño
Entrevista a Favrizio Santos
Entrevista a Steve Caballero
Entrevista a Kareem Campbell
Entrevista a Elissa Steamer
Entrevista a Andrew Reynolds
Discografia Guns N' Roses
Discografia AC/DC
Fotografias Rodney Mullen

Album de fotos nuevo
imagen
Los '70

En 1974, más exactamente en Forest Hills, John Cummings en guitarra, Jeffrey Hyman en Batería y Douglas Colvin mas conocido como Dee Dee en bajo y algún vocalista ocasional, comienzan a ensayar temas rápidos y cortos en un garaje. Al tiempo, la formación de la banda queda reconstituida, ya que Dee Dee no podía tocar y cantar al mismo tiempo. La nueva formación es Johnny en guitarra, Dee Dee en bajo, Joey en voz y Tommy en batería, quien hasta el momento era el "manager de la banda". La música de los recién nacidos Ramones (apellido que Paul McCartney utilizara para registrarse en los hoteles: Paul Ramone), suena como una patada en los dientes de la más clásica "escene" neoyorkina todavía sumergida en el underground.
Los Ramones mezclan diferentes corrientes. Por un lado, utilizan bases del power-pop y por el otro, se apoyan en el "Glitter Rock". De ahí nace el típico sonido Ramones: híbrido entre una motosierra y un martillo neumático. Los textos que habrán de utilizar, sugieren soluciones simples a determinadas frustraciones. Si utilizan el "I Wanna", lo hacen con pasión extrema y hasta con un dejo de ternura. Si utilizan el "I Don't Wanna", se lo quitan de encima sin ningún problema.
Con el sonido redondeado, los temas listos y las gastadas camperas de cuero, caen en el CBGB de New York, lugar que por entonces, gozaba de las bondades de las reuniones punks. La primera actuación de Los Ramones resultó casi funesta, pero no hizo demasiada mella en los cuatro integrantes de Queens que decidieron empezar nuevamente. Hicieron su primer show el 16 de agosto de 1974 ante media docena de personas y tocaron un hyperacelerado set de veinte temas en 17 minutos. Luego de eso, el dueño del lugar Hilly Cristal, dijo "Nadie va a gustar de ustedes, pero los espero de vuelta".
Entre el 2 y el 19 de Febrero de 1976 y con 6.400 dólares, graban de su primer larga duración que se habría de llamar sólo "Ramones". La encargada de grabarlo sería Sire Records, una pequeña discográfica, desconocida hasta el momentoy el productor Craig Leon. Cuando el disco salió a la venta, se los acusó de ser una ofensa nacional. Y en realidad, sí lo eran porque resultaban insultantes en todos los sentidos. Sus letras eran insultantes, su "fachada" era insultante, su velocidad tocando era insultante... Ese trabajo resultó ser una broma pesada. Catorce escupitajos punk canturreados monótonamente, sin darse respiro entre canción y canción aparecieron de la nada saboteando los dorados bucles del glam.
Un empresario inglés contrató a Los Ramones y tocaron finalmente en el Roundhouse de Londres. A lo largo de las tres funciones que ofrecieron, un público ávido de noticias revolucionarios los ovacionó. Entre ese gentío, estaban los que más tarde se convertirían en la otra cara más solicitada del movimiento: Johnny Rotten, Sid Vicious, Joe Strummer, Paul Simonon, Steve Sverin y Paul Cook, integrantes Sex Pistols, The Clash y The Damned, y también Malcom McLaren, productor de los Sex Pistols.
1977 trajo el segundo trabajo musical de Los Ramones: "Leave Home" y un año después, la misma ciudad que les cerró las puertas en la cara, habría de rendirse bajo sus pies en Palladium.
Comenzaba a gestarse el tercer trabajo de estudio de la banda. En 1977 nace "Rocket To Russia". En Octubre de ese año tocan en varios recitales junto a su ídolo, Iggy Pop. Tommy deja la banda en 1978, para dedicarse a la producción de grupo. Su último show es el 4 de Mayo de 1978, en un recital a beneficio al bateriasta de los Dead Boys, Johnny Blitz. El nuevo integrante es Marc Bell o Marky Ramone. Con este nuevo baterista, la banda se consolida musical y compositivamente.
A partir de la deserción de Tommy, es Johnny quien toma las riendas musicales y las tensiones entre él y Joey no tardan en aparecer. Joey necesita un éxito mayoritario de una vez. Johnny no cree que las cosas sean así y Dee Dee aprovecha la situación para componer más y más. El resultado puede verse en "Road To Ruin", editado en 1978.
En 1979, los Ramones, justificando cada vez más su actitud hacia el show business, lanza al mercado lo que habría de ser el resumen perfecto de dos años de tocar en vivo. Aparece "It's Alive", grabado el 31 de Diciembre de 1977, en el Rainbow Theatre de Londres. Son veintiocho temas tocados al mango y con la velocidad del demonio. Los Ramones ponen su propio broche de oro y punk a la década del '70. En ese año hacen una aparición en una película de Clase B, dirigida por Allan Arkush donde graban algunos temas para banda sonora de la película "Rock And Roll High School".

Los '80

En 1980 aparece "End Of The Century" unico disco producido por Phil Spector, un perfecto suplicio para la banda. Según una historia de Dee Dee, Spector los tuvo amenazados con una pistola, adentro de un estudio de grabación, para que terminaran de grabar los temas del disco. Es un Spector perfeccionista que choca con la disciplina de andar por casa impuesta por Tommy, que no solamente se había encargado de coproducir sus primeros discos sino que también fue responsable del concepto Ramone: declaraciones, posturas, respuestas mostrándolos como una familia feliz en la que nadie discute jamás, nadie toca nunca con otros que no fueran los Ramones y todos componen una escena de chicos buenos sentados alrededor de una mesa tomando latas y latas de cerveza.
1981 trae de la mano a "Pleasant Dreams", un disco dirigido desde la consola por el ex 10CC, Graham Gouldman. Algunos críticos especializados, coincidieron que el trabajo de los Ramones había caído en un pozo de pop y de rock del que muy difícilmente pudieran salir airosos pero, los seguidores más acérrimos dieron el sí a "Pleasant Dreams" y de ahí salieron hits absolutos como "She's a Sensation" y "Don't Go". Cambian de manager, sale Danny Fierlds y entra Gary Kurfirst.
Luego de muchísimas presentaciones en el "Haber" y dos años dispuestos en el "Debe", los Ramones deciden cerrar las cuentas y largarse en 1983 con "Subterranean Jungle", disco que trajo aparejado incontables polémicas entre sus seguidores (bueno-peor) y peleas internas entre Dee Dee, Joey y Johnny. Mientras tanto, Marky Ramone deja la agrupación. Billy Rogers debe tocar la batería en el tema Time has come today.
Johnny casi pierde la vida después de una pelea, y debe ser operador. Sin Marky y con Johnny recien recuperándose, la continuidad de los Ramones tambalea. Pero el lugar de la batería es ocupado por Richard Reinhardt, Richie Ramone. Dos años más y finalmente, en 1985 sale a la venta "Too Tough to Die", en honor a Johnny. De este disco sale su primer número uno en un ranking, "Howling at the Moon"
En el '86, los Ramones vuelven al ruedo con "Animal Boy", un disco fuerte y singularmente endurecido por los renovados instrumentos imprimiendo sonidos más heavys. Ganan una estatuilla en el "N.Y. Music Awards" en la categoría "Single del año" con el tema "Bonzo Goes to Bitburg", que en EEUU se llamarái "My Head is Hanging Upside Down". El 4 de febrero de 1987, Los Ramones tocan en Buenos Aires en el Estadio Obras Sanitarias. En 1987, Los Ramones ganan otra estatuilla más en el "New York Music Award" por Mejor Album ("Animal Boy").
En ese mismo año, "Halfway To Sanity" se larga al mercado con doce temas crudos y prolijos. Debbie Harry (Blondie) colabora en el tema "Go lil'Camaro".
"Ramonesmanía" nace en 1988 y aparece como compilado de las mejores canciones de Ramones en un álbum doble. Stephen King propone al grupo escribir el tema central de la película "Pet Sematary" basada en un libro de su autoría.
En 1989 editan el álbum "Brain Drain" en el que logran un sonido bastante prolijo y cuidado. Ya no lo hacen con Sire Records, sino con Chrysalis. Marky Ramone regresa al grupo, luego de recuperarse de sus problemas de alcohol y Richie se va. Dee Dee lo abandona y se dedica a hacer otro tipo de música, rap. Se hace llamar Dee Dee King y saca un par de discos que no tienen mayor relevancia. Chris Ward un fanático de dieciocho años, ingresa a los Ramones, CJ Ramone. La entrada de CJ a la banda le de un aire de renovación que necesitaba. El ingreso del nuevo bajista fue resistido al principio por algunos fanáticos, debido a que Dee Dee era considerado miembro indispensable del grupo. Pero con el tiempo CJ se ganó la aprobación del público.

Los '90

En enero de 1990, Joey Ramone sufre un accidente en una presentación realizada en el Ritz de Nueva York. Como consecuencia del mismo, el vocalista es obligado a mantener seis semanas de reposo a causa de la rotura de los ligamentos de una pierna. También, fue intervenido quirúrgicamente. En ese mismo año Sire Records edita "All The Stuff (And More) Vol. I y II", disco que reedita sus primeros cuatro álbumes e incluye demos viejos y temas inéditos.
Viajan a Toronto y actúan en la película "Car 54, Where are you?", film inspirado en una serie que llevaba el mismo nombre y que se transmitía a fines de los '60. El director del largometraje fue Bill Fishman. Se presentan en Canadá, Bélgica, Alemania, Suecia y Finlandia acompañados por el nuevo C.J. en el bajo. Tocan en el primer festival de música realizado luego de la unificación de ambas Alemanias. Se presentan junto a Iggy Pop. En Bélgica tocan junto a Sonic Youth y The Pogues.
En 1991 aparece "Loco Live", disco grabado en vivo y plasmado en España, pero su calidad es bastante mala. El 26, 27 y 28 de abril de 1991, los Ramones hacen su segunda incursión en Buenos Aires. Actúan en el estadio de Obras Sanitarias. En mayo de ese mismo año, Joey participa en una reunión llamada el Botton Line de Manhattan y que fue calificada como un encuentro entre los compositores más importantes de la década. Joey comparte su lugar junto con Andy Shernoff, de Disctators.
En Julio del '91, Marky y Joey participan como panelistas del seminario "Rock The Vote", entidad encargada del registro de votantes y de aportar incentivos para que la gente participe en la política activamente. Los Ramones filman un video para esta organización que se difunde por la MTV.
En 1992 aparece el álbum "Mondo Bizarro". Los Ramones dejan bien por sentado que dieciocho años dentro de la escena musical mundial, bien valen la pena. Los Ramones habían decidido trabajar con gente confiable y hacer la cosas bien, y les dio resultado. Uno de sus mejores discos. Lo edita Radiactive Records, en el sonido esta Ed Statium y Dee Dee vuelve a participar en la composición de temas. El 16 de septiembre de 1992, The Ramones se presentan por tercera vez en la Argentina realizando cuatro shows a sala llena en el Estadio Obras.
El próximo disco seria "Acid Eaters", un disco de covers, los Ramones hacen temas de viejas bandas de los '60s. El disco fue grabado muy rápidamente, lo hicieron en una semana. La banda vendría la Argentina en 1993, 1994 y 1995 (en dos oportunidades) siempre a lleno total.
Dos años después de "Acid Eaters", los Ramones se encierran en los estudios Baby Monster junto con Daniel Rey para grabar su último disco de estudio, así salió "Adiós Amigos!" (con el título queda claro a quien esta dedicado). En este disco Dee Dee participa bastante, colabora con varios temas. Este disco es uno de los mejores, la banda estaba en uno de sus mejores momentos e hicieron un excelente disco de estudio.
En 1995 se presentan 6 días seguidos a sala llena en el estadio de Obras Sanitarias. Los telonean bandas argentinas como: Flema, 2 minutos, Doble Fuerza, Mal Momento, Cadena Perpetua y Superuva. Tocan por primera vez en vivo Spiderman y R.A.M.O.N.E.S.
En 1996, Dee Dee se casa con la argentina Bárbara Zampini, con la cual vive un tiempo en el país, en La Plata. El 26 de Febrero tocan en The Academy, New York, de donde sale el disco "Greates Hits Live." El 16 de Marzo de 1996 vuelven a la Argentina para dar su ultimo concierto en Sudamérica. Llenaron el estadio de River con 45.000 personas. Este tenía pensado ser el último concierto de la banda, su despedida. Pero después tocaron un par de recitales más en el festival Loolapalooza en EEUU. Su último recital fue el 6 de Agosto de 1996, en The Palace, Los Angeles, EEUU. El último disco de los Ramones, "We´re Outta Here" contiene la grabación de este recital.
En 1999 sale "Hey, Ho, Let´s Go! Ramones Anthology". Disco doble que contiene una muy buena recopilación de toda su carrera.

Siglo 21

Joey Ramone muere a los 49 años, el 15 de abril de 2001 en New York, EEUU, de un cancer. Esto no lo condicionó para grabar su ultimo legado... su primer disco solista, "Don´t Worry About Me".
Dee Dee Ramone muere a los 50 años, el 5 de junio de 2002 en su casa de Los Angeles, California, EEUU, de una sobredosis accidental de heroína. Dee Dee ya tenía varios discos grabados después de los Ramones.
Los Ramones son agregados al "Salón de la Fama del Rock" en 2002, en su primera postulación como candidatos. La ceremonia se realiza en el Waldorf Astoria Hotel en New York el 18 de Marzo de 2002. Allí algunos integrantes de la banda se encuentran nuevamente después de mucho tiempo, pero la relación no es buena. Después de tantos años conviviendo, quendan asperezas difíciles de arreglar.
Grandes bandas actuales como U2, Red Hot Chilli Peppers, Metallica, Kiss y Marilyn Manson, participan en un disco Tributo a los Ramones, organizado por Rob Zombie y Johnny Ramone, llamado "We´re a Happy Family". Además de este, hay muchísimos discos y recitales en homenaje a la banda, alrededor de todo el mundo.
El 15 de Septiembre de 2004 muere Johnny Ramone en un hospital de Los Angeles, EEUU, de cancer de próstata, el cual ya padecía hace 5 años.



Se sabe: el 16 de septiembre pasado murió en su casa de Los Angeles Johnny Cummings, más conocido como Johnny Ramone, guitarrista y fundador de Los Ramones. También se sabe que Joey Ramone (Jeffrey Hyman) murió en 2001 de un cáncer linfático y que Dee Dee Ramone (Douglas Colvin) falleció de una sobredosis en 2002. El mundo sabe esas cosas, por lo general, esos datos y liviandades que hacen a los intereses de la prensa, y en consecuencia a los nuestros. La gente nace, vive, muere, de vez en cuando hace cosas mencionables como tocar en un recital, salir con una vedette o chocar con su auto contra una pared; lo demás, bueno, queda para cada uno. El anecdotario periodístico, temeroso de la liviandad e intrascendencia de la literatura, se encuadra en la difícil tarea de hacernos llegar sólo lo necesario: la noticia, el dato y como si esa tarea épica fuera poco, la opinión acerca de temas de interés general como la suba del coliflor, las decisiones de la ONU, las declaraciones de Beckham, los últimos líos que provocó el último libro de la última italiana virgen y cosas como esas. Así, nos vamos acostumbrando a tener, también nosotros, una especie de vocabulario básico para hablar y opinar sobre determinados temas, y sobre todo, para seleccionarlos y mostrarnos ante nuestros pares como personas civilizadas y al día. En el caso particular del guitarrista ramonista, sumados a la ineludible mención de su fallecimiento, pueden incluirse, entre otros datos, el hecho de que Johnny nació el 8 de octubre de 1951 en Long Island; que su padre era mecánico y que él nunca compartió esa vocación: desde chico soñó con ser jugador de baseball. Tuvo una adolescencia turbulenta, pero sus problemas de "rebelión" terminaron luego de pasar 2 años en un colegio militar. Ver a otro “colimba”, Elvis Presley, en televisión en el año 1957 y a los Beatles en 1964 - en su primera aparición en el Ed Sullivan Show- fueron definiendo su futuro rockante. Y cosas así. ¿Seguimos acumulando datos un ratito? Su primera guitarra fue una Morsite Venture que compró por 50 dólares (robados, claro) con la que emprendió su primera experiencia musical en la escuela secundaria, donde formó parte de un grupo llamado Tangerine Puppets, que hacía covers de los Rolling Stones. Luego se encontraría con Dee Dee y decidirían formar una banda, The Ramones, nombre que fue producto de un extraño homenaje al seudónimo que Paul McCartney utilizaba para registrarse en los hoteles: Paul Ramone. Lo demás se sabe. Digámoslo a la manera ramonera, rápido y fuerte: 1974. Forest Hills. John Cummings en guitarra, Jeffrey Hyman en batería, Douglas Colvin en bajo y algún vocalista ocasional comienzan a ensayar temas rápidos y cortos en un garaje. Al tiempo, la formación de la banda queda reconstituida, ya que Dee Dee no podía tocar y cantar al mismo tiempo. 16 de agosto de 1974. Primer show ante media docena de personas. Set de veinte temas en 17 minutos. La música de los recién nacidos Ramones suena como una patada en los dientes de la más clásica "scene" neoyorkina todavía sumergida en el underground. Entre el 2 y el 19 de febrero de 1976 y con 6.400 dólares graban su primer disco: "Ramones". Se los acusa de ser una ofensa nacional y lo eran: resultaban insultantes en todos los sentidos. Letras insultantes, aspecto insultante, velocidad insultante...Catorce gargajos punk rumiados monótonamente, sin darse respiro entre canción y canción. Londres, más tarde. Discos y conciertos. Tommy deja la banda en 1978, para dedicarse a la producción del grupo. Los datos se acumulan y se empastan en historia. El nuevo integrante es Marc Bell o Marky Ramone. En 1980 aparece "End Of The Century" único disco producido por Phil Spector, un perfecto suplicio para la banda. Según una historia de Dee Dee, Spector los tuvo amenazados con una pistola, adentro de un estudio de grabación, para que terminaran de grabar los temas del disco.
El 4 de febrero de 1987, Los Ramones tocan en Buenos Aires en el Estadio de Obras Sanitarias. Uf! y acá llegamos a lo que realmente me interesa decir. O al principio de una historia que quiero contar y que todavía me era ajena porque por esa época yo tenía nueve años y solamente escuchaba a Los Beatles, ya que estaba enamorado de mi maestra de inglés, fanática de los fabulosos cuatro. La cosa es que aquel año empezó ese vínculo extraño entre los ameripunkers y los argentinos; una especie de hermandad espontánea y explosiva que se fue afianzando con los shows del 26, 27 y 28 de abril de 1991, en el mismo estadio de Obras Sanitarias, a los que siguieron cuatro años consecutivos de conciertos-rituales, llenos de pantalones ajustados hasta la asfixia muscular y zapatillas de lona destrozadas. Una de esas ideas que de pronto empiezan a circular y se establecen como certezas generalizadas e indiscutibles, pese a que nadie sabe de dónde provienen, rezaba que los recitales de Los Ramones eran “peligrosos”, así que mis padres, que desconocían la naturaleza -muchísimo más peligrosa que la de los inofensivos recitales- de las reuniones nocturnas con mis amigos, habían establecido como especie de tabú inapelable la prohibición de concurrir a las liturgias ramonísticas. Ese, claro, fue uno de los motivos principales de mi acercamiento a la banda, y aunque nunca me había identificado con ninguno de esos grupos a los que ahora denominan “tribus urbanas” y que antes se llamaban simplemente… “grupos”, comencé a frecuentar a amigos de mis amigos que habían asistido a los secretos rituales y que enflequillados, con muñequeras de cuero y tachas y zapatillas All Star negras repletas de agujeros representaban una especie de ídolos desaliñados y peludos a los que miraba casi embelesado. Me contaban saltos, patadas y escupidas; la guitarra hiperacelerada de Johnny, la pose desgarbada y fantasmal de Joey, las rayas blancas y negras, blancas y negras, de las remeras, y el cuero y los parches de la batería sonando como un granizo hipomaniaco. Hey ho, lets go, I wanna, I don’t wanna. Todo gritado, saltado, pogueado, dicho de repente y entre dientes, entre vino, cerveza tibia y burbujas de marihuana. Un mundo que tenía que ver, definitivamente. Así que el 7 de octubre de 1995 contando con 17 años y una importante melena pseudobailantera, me calcé mis peores trapos y fui (solo) al estadio de Obras Sanitarias a ver de cerca a los flequillos salvajes. ¿Qué buen tono de periodista de rock, no? Parece que fuera cierto y todo. En fin, en cosas así se basa esto del periodismo: pose, palabras fáciles y puro blablabla. Sigamos, como si se lo contara a un amigo: me quedé temeroso, tímido, a un costado, atrás de una multitud que se movía compacta de arriba hacia abajo, de izquierda a derecha y que sabía de memoria todos los temas que iban pasando como relámpagos precedidos del “uanchutrifor” que casi alcanzaba para tomar un poco de aire. Y claro, se me derritió la cabeza. Los tipos gritaban, saltaban, eran punk y a la vez rock and roll: demasiado. Recuerdo volver de ese recital aturdido, flotando, mientras caminaba por la Avenida del Libertador seguro de haber sido sometido a un rito de iniciación; ese “Gabba gabba hey” definitivamente tenía que responder a un ritual arcaico.
Vendí discos, revistas y libros y compré todo lo que vi con el nombre Ramones escrito en su portada con el fin de descubrir el misterio que escondían esos cuatro desarrapados que me habían dejado hipnotizado con un redoblante sonando constantemente en mi cabeza. No había misterio, claro. Se sabe, era música y nada más. Los tipos eran buenos y ya. Sin embargo, habían generado toda una filosofía de vida en torno a su música; esas filosofías a la vez frágiles, tenues, blandas y salvajes de los adolescentes; esas filosofías hechas de prácticas sencillas como sentarse en la vereda a tomar cerveza o formar una banda sin saber tocar ni una nota y que se sostienen en la convicción de atribuirle a cada uno de esos actos una trascendencia casi mística. Los Ramones eran, tal vez sin quererlo en lo absoluto, los gurúes sucios de una generación demasiado invadida de fucsias, baladas eltonjóhnicas, glamour de lentejuelas y máquinas disonantes. El 16 de marzo de 1996 volvieron a la Argentina para dar su último concierto en Sudamérica. Llenaron el estadio de River Plate con 45.000 personas. Estuve ahí, claro, saltando de arriba abajo, de izquierda a derecha y cantando de memoria todos los temas.
Durante una hora y media Los Ramones y el público argentino intercambiaron descargas eléctricas en una de las relaciones pasionales más fuertes de las que se tenga memoria. Era la última vez. Y por eso la entrega fue total. Los músicos, exhaustos, saludaron a la audiencia tras el final. En el aire flotaban los vapores tibios de la despedida. Dirigí mi mirada al fondo de la escena y pude ver un graffiti: “Adiós, amigos”, decía, simplemente, y lo decía todo.


Los Ramones no fueron la primera banda de punk rock, pero probablemente fueron los mejores. Sin duda que eran los más chistosos y casi seguro que fueron los más influyentes. A mediados de los años 70', el espectáculo de estos cuatro con camperas de cuero, con el mismo apellido pero sin ser hermanos de Queens, Nueva York, sacando ritmos elementales pero pegajosos de dos minutos sobre el oler pegamento y head banging, era simplemente radical. Rechazaron los excesos del rock de los años 70' en favor de valores de pop más concisos y melódicos los cuales los integrantes de la banda habían absorbido durante su crecimiento escuchando radio Top 40 de los años 60'. Las letras de locas caricaturas hacían juego con la imagen de la banda como personas mono sílabas. El sonido principal de la banda era basado en las cuerdas eléctricas de Johnny Ramone, las vocales intensas de Joey Ramone, el eficiente ritmo del bajista Dee Dee Ramone (cuyos comienzos contados fueron una temprana marca del grupo) y el baterista Tommy Ramone. Su manera de tocar era el total opuesto a la noción de lo que constituía la música de rock "seria" y trajo de nuevo un genuino sentido de rebelión en un momento cuando hacía demasiada falta. El cuarteto tocó por primera vez en CBGB de Nueva York en agosto de 1974. Sus presentaciones de 20 minutos ayudaron a darle fuego a la escena del punk en la ciudad, el cual estaba en su apogeo para cuando grabaron su primer álbum "Ramones" en 1976. Ese álbum era una brillante explosión de inspiración y su actitud fue aun más refinada en los próximos "Leave Home" y "Rocket to Russia". Himnos como "Sheena Is A Punk Rocker" y "Rockaway Beach" acentuaron las inclinaciones al pop de los Ramones sin sacrificar agresión. El primer viaje a Inglaterra en 1976 es muchas veces acreditado con ser el evento principal que comenzó la escena punk en el Reino Unido. Hasta los admiradores más fanáticos de los Ramones no los hubieran considerado los más factibles en tener una carrera de 20 años, pero la banda ha probado ser sorprendentemente durable hasta con su limitado éxito comercial. A pesar de que mantuvieron una apasionada base de fanáticos tanto en Estados Unidos e internacionalmente, el éxito masivo siempre los eludió. Sus varias pruebas de moldear su sonido para la consumición masiva fueron en su gran parte una decepción, tanto musical como comercialmente. A pesar de que los Ramones nunca completamente juntaron sus inspiraciones primitivas con las demandas de una larga carrera en la grabación de la música, igualmente hicieron una buena cantidad de música notable durante los años 80' y 90', incluyendo el perfectamente titulado "Too Apt To Die" (Demasiado Apto Para Morir) con lanzamientos individuales como "Bonzo Goes to Bitburg" (una pieza anti-Ronald Reagan) y "Pet Sematary". La última mencionada pieza, de la película de terror basada en la novela de Stephen King del mismo nombre, fue su mayor éxito multitudinario hasta el momento. Pero coincidió con la ida de Dee Dee, el autor de varias de las mejores canciones del grupo. (Continuaría escribiendo para la banda a pesar de que se fue). Para cuando la banda dijo que se separaba en 1996 con "Adios Amigo" y el álbum en vivo "We're Outta Here!", el levantamiento de una nueva generación de grupos más populares (y quizás también de menos calidad) del retro-punk como The Offspring y Rancid una vez más revalidaron la misión original de los Ramones.